Auditorio de la Paz
El lunes
último, Clorindo Testa visitó el Auditorio de la Paz para entregar a los
propietarios la placa que testimonia que la obra ganó el Premio Década 2006.
Hacía cinco años que el autor -con Eduardo Bompadre como colaborador asociado-
no volvía al edificio. "Tengo que imaginarme cómo era diez años atrás, y en
realidad era el mismo. Si tuviera que hacer un concurso hoy con el mismo tema,
el mismo terreno y las mismas condicionantes que hace diez años, quizá
resultaría un proyecto distinto", responde Clorindo a la consulta de LA NACION
sobre cómo ve la obra a la distancia.
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Lo cierto es que el Auditorio de la Paz, de la comunidad budista japonesa Soka
Gakkai Internacional de Argentina, en la esquina de Donado y Mendoza, en el
barrio porteño de Belgrano R, acaba de recibir el Premio Década que otorga
anualmente la Universidad de Palermo. Creado y apadrinado por la Fundación Oscar
Tusquets de Barcelona, este premio se propone "reconocer una obra de
arquitectura terminada diez años antes, por sus cualidades constructivas, su
integración al medio, su vigencia, su sencillez; y el autor con su consecuente
mirada de la arquitectura", explica el arquitecto Carlos Sallaberry, decano de
la Facultad de Arquitectura de la UP.
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Cada año desde 2003, cuando se instauró el Década argentino, el jurado
unipersonal es un arquitecto español de destacada trayectoria. En este caso fue
Jordi Garcés el encargado de recorrer las obras presentadas y seleccionar entre
ellas la premiada, experiencia que refleja así: "La arquitectura necesita del
silencio -el tiempo- para su comprobación. Y entonces puede quedarse en tono
menor al perder la efervescencia inicial provocada por la moda o la novedad
impropia, o que aparezcan, si los tiene, los valores más escondidos, más
abstractos, que hacen posible su continuidad, su conexión con la vida de la
ciudad, su intemporalidad, convirtiéndose así en auténtica. El arquitecto Louis
Kahn llegaba a afirmar que la arquitectura alcanzaba toda su fuerza expresiva
cuando se convertía en ruina".
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Uno más del barrio
El Auditorio de la Paz se ubica en un lote de un cuarto de manzana (4450 m2) y
está implantado de manera de dejar, mediante una leve rotación que lo aleja de
las dos líneas municipales (Mendoza y Donado) y de la medianera, ámbitos para el
espacio urbano. Al mismo tiempo, este gesto integra la plaza seca de acceso -que
comparte con la sede que existía de la comunidad Soka Gakkai- con el jardín
interior. Una marquesina de acero y vidrio laminado marca el portal de ingreso.
Del programa surgió la ubicación del auditorio en la planta alta, ya que el
comitente necesitaba zonas de reunión más chicas, y se complicaba
constructivamente invertir la posición. Así, en la planta baja se localizaron
los espacios flexibles, que admiten diversos usos, y la planta alta se destinó
al auditorio, con capacidad para 950 personas, y actividades culturales y
religiosas. Se accede mediante dos rampas escalonadas que salen directamente del
hall y que "son como un paseo para llegar al auditorio", explica Clorindo Testa.
Un cerramiento de puertas corredizas, en el escenario, oculta el altar dorado
traído desde Japón. El piso es plano, para permitir actividades de gimnasia o
reuniones.
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"A diez años de distancia, la veo como una obra divertida -dice Testa-, porque
no hubo condicionantes; nunca discutieron el aspecto del edificio ni tuvieron
preconceptos en cuanto a la imagen."
Un proyecto rápido, con un presupuesto razonable y materiales habituales -como
es usual en las obras del estudio Testa-, el Auditorio de la Paz es, a juicio de
Jordi Garcés, "un volumen alegre, nuevo y al mismo tiempo antiguo. Es uno más
del barrio sin dejar de ser un programa singular: integración total sin
renunciar a lo propio". Integración que los vecinos aprecian, ya que continúan
en el exterior de sus viviendas los colores vivos del Soka Gakkai.Ficha técnica
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Por Marta
García Falcó
Para LA NACION
Ficha técnica
Obra: Auditorio de la Paz-Sigar
Comitente: Soka Gakkai Internacional de Argentina
Autor: Clorindo Testa
Colaborador asociado: Eduardo Bompadre
Ubicación: Donado 2150 Buenos Aires
Superficie del terreno: 4450 m2
Superficie construida: 5500 m2 (incluye subsuelo)
Año: 1996
Menciones y seleccionados
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Entre las trece obras que Jordi Garcés recorrió, además del Auditorio de la Paz,
para él, son cinco las que tuvieron mayor relevancia: el centro Volkswagen (Aslan
y Ezcurra), "claramente planteado y con un rotundo ingreso perceptible desde el
camino de acceso"; la torre Intercontinental Plaza (Mario Roberto Alvarez y
Asociados), "con rigor constructivo", y el Museo Sívori (Pasinato, Laciana,
Guerrero y De la Rosa), que "se destaca en la creación de espacios con una
magnífica relación interior-exterior, y una muy buena utilización del lenguaje
contemporáneo al lado del edificio preexistente; las torres de vivienda de Alto
Palermo (M/SG/S/S/S y Urgell-Penedo-Urgell), "sólidas, gráciles, moldeadas, con
base, fuste y capitel"; la casa Dresl en el country Highland (Oscar Fuentes y
Patricia Rodríguez), "una arquitectura cuidadosamente proyectada en sus trazos y
en la calidad matérica". Completan el listado la Caja de Ahorro (Turjanski y
Sartori); el conjunto de la SHA (Berdichevsky-Cherny); el Centro Operativo
Lamadrid (Aja Espil-Cobelo); el edificio Mariscal (López-López- Leyt-Yablón); el
edificio Ortega y Gasset (Claudia Faena); la Torre Panamericana Plaza (Lier y
Tonconogy), y el Edificio República (César Pelli).
Más
información: http://www.lanacion.com.ar/
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