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ARQUITECTO ARGENTINO CESAR PELLI

 

Biografía:


Arquitecto argentino, graduado en la Universidad de Tucumán en 1948, estudió en el Instituto Tecnológico de Illinois y a los 28 años decidió quedarse en los EE.UU. Es uno de los pocos arquitectos de estos tiempos -o de cualquier otro- cuya retórica coincide con su obra. Es un realista: más que cualquier otro arquitecto en la actualidad, sus principios se ven expresados clara e inteligentemente en su obra.

 

   

 

Vemos su intento por extender la estética modernista para poder absorber la riqueza visual de las antiguas construcciones. Es como si tratara de probar que el modernismo no necesita ser reductivista, que puede sonsacar las sensuales cualidades del estilo de las Bellas Artes. Su obra se convierte en una batalla por la síntesis, el World Financial Center captura esta tensión: 4 torres haciendo eco a la forma de las torres de los años 20, aquí reverenciándose a las demandas económicas de los años 80: siendo de pérfil más abultadas y desproporcionadas que los rascacielos que las precedieron. Como las torres del Rockefeller Center, que sirvieron de modelo espiritual, ambas obras son idénticas en su envoltura. El Norwest Center en Minneapolis, el World Financial Center, y la Torre del Society National Bank en Cleveland y la Torre NCNB en Charlotte, Carolina del Norte pueden ser sus obras más notables por el modo en que resuelve el conflicto entre la forma de las construcciones pasadas y la expresión modernista. Construyó, además, el Centro Boyer de Medicina Molecular, en la Universidad de Yale, el Centro de Matematica, Computación e Ingeniería, del Trinity College en New Heaven, el Centro de Estudiantes Ley en Rice y una pequeña gema, el Museo Mattatucken en Waterbury, Connecticut, que brillantemente resuelve el tema de la ubicación urbana. El Carnegie Hall representa la culminación de su obra: una construcción de gran riqueza y sensulidad que se eleva hacia el cielo, pero que sin embargo yace confortable y con fuertes raíces en la tierra, siendo parte de la ciudad y del cielo al mismo tiempo. La Torre para el Banco República que se erigió en Buenos Aires, en la calle Tucumán entre Madero y Bouchard, tiene 21 pisos y es el primer edificio inteligente del país; y lo que vendrá en la zona de Catalinas, en la Avenida Córdoba y Leandro N. Alem, se construirá el edificio más alto; superando los 140 metros, con 30 plantas, la Torre para la nueva sede administrativa del Bank Boston, a inaugurarse en el segundo semestre del año 2000. © CAYC

 

Más información: www.cesar-pelli.com

 

 

 

El arquitecto de la verticalidad

 

Fuente: La voz del interior

Nació en Tucumán en 1926 y hoy es uno de los íconos de la arquitectura mundial: César Pelli, quien ganó un lugar en la historia por su dedicado y creativo trabajo arquitectónico.

Actualmente, sus obras son reconocidas por profesionales y extraños a la arquitectura, ya que se las puede ver en diarios, revistas, televisión e incluso en el cine a través de películas de Hollywood.

Este arquitecto tucumano estudió en la Argentina (ver Su carrera...) y desde “el Jardín de la República” dio el salto al país del norte, donde trabajó con profesionales de primer nivel y después de algunos años, logró concretar uno de sus sueños: tener su propio estudio y convertirlo en un “lugar abierto” a colegas de todo el mundo.

 

   



En New Haven (Connecticut), a sólo una hora de Nueva York, Pelli tiene el estudio al que llegan todos los años innumerables profesionales a ver de cerca los trabajos que salen de tableros, computadoras y particularmente, las maquetas que están realizando algunos de los más de 60 colaboradores; varios de ellos latinoamericanos y todos jóvenes arquitectos.

Con mucha amabilidad y cita mediante, uno de los profesionales recibe a cada visitante y comienza el “recorrido por un paraíso”, según coinciden en definir los amantes de la arquitectura y el diseño que visitaron el estudio. A medida que avanza el recorrido, el visitante experimenta un grado de sorpresa y admiración mayor al imaginado por la abrumadora cantidad de proyectos que están realizando en todos los rincones del mundo.

Y la visita concluye con la aparición del “maestro de la arquitectura”, quien saluda amablemente, pregunta la nacionalidad de los colegas, transmite mensajes de aliento y realiza un comentario- siempre con fundamento- de la arquitectura actual del país de cada uno de los visitantes; lo que demuestra el nivel de información que maneja. Y el broche de oro llega con la posibilidad de sacarse una foto con Pelli, souvenir impagable que seguro al regresar colgará al lado del diploma.

Su abanico de obras

Categorizar sus intervenciones en orden de importancia carece de sentido, ya que todas, en mayor o menor medida, marcaron hitos en la historia y gozaron de la crítica tanto de sus colegas como del público en general.

Sólo como ejemplo, se pueden citar la ampliación del museo Moma, de New York, donde se destaca la funcionalidad del proyecto; la Canary Wharf Tower en Londres, donde resuelve con acierto en las márgenes del Támesis una torre dentro de un estricto plan regulador; el edificio de prensa de la Universidad de Yale en New Haven (patio con patio con su casa); la nueva terminal del aeropuerto nacional de Washington, tal vez una de sus preferidas ya que su imagen abre el portal de su estudio. También el Sen Hawk Hotel y Resort en Fukuoka, Japón, donde dos volúmenes vidriados realzan el perfil de la bahía de Hakata: uno muy esbelto y alto, y el otro más bajo y semicircular establecen un diálogo muy bien resuelto.

 

     



No obstante, tal vez su obra más emblemática sea el World Financial Center y su Winter Garden; no sólo por la excelente solución arquitectónica, sino porque su emplazamiento debajo de las Torres Gemelas del World Trade Center hicieron que el 11 de setiembre su obra recorra el mundo, incluso confundiéndolo con los verdaderos autores de las desaparecidas torres (los arquitectos Minoru Yamasaki y Emery Roth).

En realidad, su intervención fue en cuatro torres mucho más bajas revestidas en piedra roja, delimitando una plaza y con su famoso “jardín de invierno” con sus palmeras en el interior, la estructura en acero y vidrio recordando a Paxton con su Cristal Palace inglés del siglo pasado, también trágicamente desaparecido.

Este espacio de gran calidad es el punto donde las parejas neoyorquinas de recién casados concurren a fotografiarse al salir de la iglesia.

La obra de mayor trascendencia, por ser hasta ahora la construcción más alta del mundo, son las torres Petronas en Kuala Lumpur (Malasia), donde su acercamiento al mundo islámico a través de las formas le dio otra dimensión a su obra.

No obstante, vale la pena detenerse en una obra no tan difundida como las anteriores pero que, al entender de muchos especialistas, es una de sus mejores intervenciones. Se trata de la ampliación y torre del célebre Carnegie Hall (teatro donde su coterránea Mercedes Sosa actuó un par de veces), en pleno District Theatre de New York.

 

     



En un lugar caótico y de crecimiento desmedido, en 1986 construyó una torre de oficinas y realizó la ampliación del teatro cuando no pocos apostaban a la demolición del edificio para reordenar el sector.

En ese sentido, Jorge Glusberg la describe como una obra maestra. “Por como supera con holgura los obstáculos que presenta su implantación, es una obra de notable síntesis integrativa ya sea por respeto al entorno y por la solución morfológica sin caer en la copia de estilos de la mitológica sala”. El secreto recae en el color (ladrillo) de la envolvente y las proporciones de su fachada que, si bien emparentadas, no son copia fiel de las existentes. Con su obra responde a los que piden “respeto por el entorno”.

Pero lo cierto es que Pelli tiene devoción por las alturas, una pasión que hace de las obras que salen de su estudio paradigmas de las construcciones en vertical.

Por su parte, Rafael Ramos escribía desde el diario La Prensa (16/09/1979) “La decadencia de los rascacielos” y comentaba: “...lo que fue la gran creación arquitectónica norteamericana y que configuraba el paisaje de las ciudades de este país está a punto de morir. En Estados Unidos, los rascacielos han caído en desgracia...” y terminaba diciendo “...los monstruos de Manhattan seguirán ahí, sin crecer pero intactos para ser fotografiados por turistas y extranjeros y dar fe de lo que fue el final del espíritu de la conquista americana”.

Pelli, en la vereda del frente de estas teorías y al son de torres cada vez más altas, forjó su prestigio alrededor del mundo.

Un referente mundial El desarrollo de la ciudad de Bilbao (España) es uno de los puntos donde el mundo observa cambios asombrosos para el siglo venidero.

Luego del impacto del museo Guggenheim de Frank Gehry, siguieron una serie de intervenciones privadas y públicas que están dando que hablar al planeta, tanto por la envergadura de las obras como por el cartel de sus autores.

Mientras el inglés Norman Foster está trabajando en el trazado del metro, agregando nuevas redes y terminales; el español Santiago Calatrava hace lo propio en el nuevo aeropuerto de Sondika y Gehry repite sus esculturas con el Palacio de las Artes y la Música.

Al lado de estos nombres mayúsculos, se ubica el de César Pelli. Confirmando su carácter de referente internacional, en el dilecto escenario de Bilbao, es el encargado del proyecto Abandoibarra. Con la torre de la diputación como referente de un conjunto de viviendas, oficinas y espacios verdes, se trata de un ambicioso proyecto urbano.

Prácticamente idéntica la situación en la final del concurso de la torre para la sede del New York Times. En esta oportunidad, junto a Gehry, Foster y Renzo Piano (quien resultó ganador), Pelli compartió el privilegio de llegar hasta la última etapa. Pese a que su proyecto no fue el vencedor, varios expertos incluso lo evaluaron como superior que el del afamado arquitecto italiano. En fin, estas intervenciones reconfirman su lugar entre lo más granado de la arquitectura mundial... situación que no es nueva para Pelli.

A mediados de los ´80, en Estados Unidos existía lo que se daba en llamar “Un museo viviente de la Arquitectura Contemporánea” que era la ciudad de Columbus. Allí, a pocos metros una de la otra, se podían encontrar obras de Eliel y Ero Saarinenn, I. M. Pei, Kevin Roche y John Dinkeloo, Robert Venturi, Richard Meier y -entre estos popes- un arquitecto de sólo 47 años que en 1973 había diseñado un centro comercial de alta complejidad que ocupaba la cuarta parte del centro de Columbus. No era otro que César Pelli.

Pasan los años, cambian los nombres y las tendencias, pero nuestro César Pelli sigue ahí. Para él, estar en la cima de la arquitectura mundial es algo tan natural como la fuerza con la que se yerguen sus edificios.

 

Más información: www.arquinauta.com/

 

 

Arquitectura a la medida

 

 

Por Enrique González
Grupo Reforma

Guadalajara, México (9 julio 2004).- Diseñó las Torres Petronas en Kuala-Lumpur en Malasia y la zona que rodea al Museo Guggenheim en Bilbao, dos de los proyectos urbano-arquitectónicos más imponentes construidos en la última década.

Y hay muchos más -con menos publicidad pero la misma calidad-, esparcidos por el planeta en puntos como Osaka, Japón; Dayton Ohio; la ciudad estadounidense de Minneapolis y la italiana de Milán, creados por este genio contemporáneo.

 

   



Todos le deben al arquitecto argentino César Pelli y su despacho el haberles creado las condiciones necesarias para que cualquiera de estas intervenciones (planes maestros, bibliotecas, teatro, parques, centros culturales, edificios de negocios), no sólo fueran espectaculares y funcionales, sino que le brindaran un beneficio a la sociedad que los recibió.

Pelli llenó las butacas del Paraninfo de la Universidad de Guadalajara la tarde-noche del miércoles para hablar sobre varias de sus obras y del plan maestro del Centro Cultural Universitario de la UdeG, del cual es responsable.

A éste complejo que se levantará en Los Belenes entre el Periférico Norte, Avenida Parres Arias y Obreros de Cananea, le ha dado una nueva dimensión, preservando árboles y preferenciando el libre movimiento de las personas teniendo como eje una plaza central.

"Lo que hemos tratado de crear es una serie de espacios definidos por edificios que permitan que uno pueda moverse de un lugar a otro de una manera fácil, agradable, con cambios de usos que vayan recibiéndolo a uno en cada lugar", mencionó Pelli.

El auditorio para más de 10 mil personas a punto de iniciar construcción, negocios, tiendas de ropa, hotel, centro comercial, cines y museo de ciencias son algunos de esos usos con los que se irá topando el visitante.

Su costo global ha aumentado gradualmente hasta llegar a los 3 mil millones de pesos, de los cuales el Fideicomiso que comanda Raúl Padilla López y la universidad aportarán el 20 por ciento y el resto la Iniciativa Privada, informó Mauricio de Font Réaulx, coordinador del complejo.

El arte del mimetismo
El originario de Tucumán y cabeza de la firma César Pelli & Associates Architects con sede en Nueva York y más de 80 proyectos en su haber, dijo no tener un sello propio en su arquitectura, ya que prefiere adaptarse y mimetizar sus proyectos basándose en las condiciones del lugar y la manera en que la gente vive y percibe ese lugar.

"En cada edificio que yo he hecho es algo que hemos buscado, que todo elemento de diseño la gente lo pueda ver como algo que es de ellos; significa que mis edificios cambian de acuerdo al lugar, si yo diseño algo en Guadalajara va a ser muy diferente que si yo diseño algo en Osaka o en Turquía", subrayó Pelli.

En el CCU percibe un enorme potencial como punto de encuentro entre la cultura, el ocio y los negocios.

"Esto tiene el potencial de convertirse en un centro cultural de una región muy grande aún más allá de Jalisco".

Ni Trinidad Padilla López, Rector General de la UdeG, ni De Font Réaulx quisieron revelar cuánto le costó a la casa de estudios el fichaje de esta "estrella" de la planeación urbanística.

 

 

                                                                                                                         

 


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Arquitectos Jorge Harris y Carolina Harris