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El simple arte de los desechos

El diseño holandés protagoniza este mes con exposiciones y debates

 

M. José Diaz de Tuesta  - Madrid

"La madera vieja es mucho más interesante que la nueva; utilizo lo que la gente desecha". El holandés Piet Hein Eek se ha hecho con un gran nombre en el diseño a partir de un par de ideas sencillas: aprovechar los materiales baratos que la gente tira (básicamente madera) y dotarles de ingenio y un acabado artesanal. De ahí salen grandes mesas de residuos de madera, taburetes, vitrinas lámparas, y hasta sofás hechos de contrachapado y telas estampadas mezcladas.

 

   

 

La tendencia actual favorece la producción artesanal

El Gobierno de los Países Bajos apoya a sus 45.000 diseñadores

A Piet Hein, que ronda los cuarenta años y ya ha expuesto en el MoMa de Nueva York, no le interesan, por ahora, ni la fama ni el márketing y trabaja desde su casa en Geldrop, un pequeño pueblo de Holanda.

 

   

 

El diseño de los Países Bajos se dio a conocer en el mundo en 1990, en la Feria de Milán, cuando aterrizó el colectivo de los irreverentes Droog Design. Ahí presentó Hein Eek su primer armario de madera reciclada, que no era otra cosa que su proyecto de fin de carrera para la prestigiosa Design Academy de Eindhoven, el germen del diseño holandés. A partir de principios de los noventa se sentaron las bases de un diseño que emparenta con la tendencia actual de recuperación de materiales humildes frente, de investigación en productos ecológicos y de producción artesanal frente a la industrial, que rige el todopoderoso diseño italiano.

 

   

 

Una iniciativa bastante novedosa permitirá conocer el conocer más de cerca el diseño holandés, hasta el 30 de marzo, en Madrid. La Embajada del Reino de los Países Bajos propone un programa temporal dedicado al diseño, que cuenta con el apoyo y la colaboración, tanto de instituciones públicas como de empresas, como BD, Fnac o Vinçon.

 

   

 

El Círculo de Bellas Artes acoge una exposición de Piet Hein; la Fundación Arquitectura COAM dedica una retrospectiva a W. H. Gispen (Amsterdam, 1890-La Haya, 1981), destacado fabricante y pionero del mobiliario funcionalista holandés, cuyas piezas curvadas eran lo más moderno en los años 20; la edad de oro del diseño gráfico queda reflejada en una exposición con las obras más relevantes desde 1890 a 1990; y en la Fundación y el Matadero de Madrid muestra la dimensión doméstica y pública de un diseño que tiene otros nombres propios. Como Hella Jongerius, que impartirá el 27 de este mes una conferencia en el showroom de Vitra donde se exponen algunas de sus creaciones; Irma Boon, el 26, hablará desde su vertiente del diseño gráfico en la Escuela Arte Diez, y el Instituto Europeo de Diseño (IED) recibirá a Jurgen Bey y a algunos de los creadores que trabajan en la fundación Droog Design.

 

   

 

La industria del diseño neerlandés también es rentable y conviene echar un vistazo a su dimensión económica, que se tratará en conferencias y seminarios repartidos a lo largo de este mes.

 

   

 

Para hacerse una idea: en Holanda hay censados 45.000 diseñadores a los que el Gobierno apoya con un sistema de ayudas "inimaginable en España", según Pierluigi Cattermole, director de la revista Experimenta, colaboradora con la embajada holandesa en este proyecto. El programa de actividades se puede consultar en

 

http://www.holamad.com.

 

 

 


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Arquitectos Jorge Harris y Carolina Harris

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