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XII Seminario de Arquitectura Latinoamericana (SAL)
El duodécimo Seminario de Arquitectura Latinoamericana (XII SAL) desarrollado en la ciudad de Concepción y organizado por la Facultad de Arquitectura, Construcción y Diseño, de la Universidad del Bío-Bío se realizo con gran éxito desde Lunes 12 al domingo 18 de Noviembre. El SAL es uno de los eventos más importantes del continente relacionado con el debate sobre arquitectura, patrimonio y urbanismo, y se ha realizado desde el año 1980 en distintas ciudades latinoamericanas. El XII SAL, reunió cerca de doscientos cincuenta académicos y profesionales procedentes de Canadá, Estados Unidos, México, Cuba, Republica Dominicana, Panamá, Colombia, Venezuela, Brasil, Ecuador, Perú, Uruguay, Argentina, Chile y España. Durante los días del encuentro, cinco comisiones analizaron experiencias e investigaciones en Latino América sobre temáticas que constituyen los ejes del debate a nivel global; estas corresponden a: los espacios públicos como contribución al encuentro ciudadano, el patrimonio como base para la construcción de identidad en la ciudad contemporánea, la arquitectura y el urbanismo en la creación de nuevos paisajes culturales, identidad y globalización en la arquitectura latinoamericana y herramientas actuales para la investigación en arquitectura y urbanismo. El seminario contó con la participación de destacados conferencistas nacionales e internacionales como Francisco Sabatini (Chile), Ruth Verde Zein (Brasil), Silvia Arango (Colombia), Pedro Belaúnde (Perú) Leonardo Barci Castriota (Brasil), Rodolfo Santamaría (México), Edward Rojas (Chile), Ramón Gutiérrez (Argentina), Cristina Schicci ( Brasil) y William Rey (Uruguay). El XII SAL dedico un breve homenaje a Rogelio Salmona (1927-2007) en el acto inaugural del seminario a cargo de la delegación de arquitectos de Colombia, los que presentaron un video que muestra una entrevista al arquitecto Salmona realizada en octubre de 2005 y culmino con la nominación del destacado arquitecto y paisajista chileno Carlos Martner al Premio América 2007 y a la Ciudad de Panamá como sede del XIII SAL en 2009. El programa contempló el lanzamiento de los libros Arquitectos Iberoamericanos Siglo XXI de la arquitecta Louise Noelle (ed.) que fue presentado por los arquitectos Ramón Gutierrez y Gonzalo Cerda; y el libro La Arquitectura de Chile Independiente del arquitecto Osvaldo Cáceres editado por Ediciones Universidad del Bío-Bío y presentado por los arquitectos Humberto Eliash y Pablo Fuentes. Otro de los eventos fue el Encuentro y Exhibición de Revistas de Arquitectura donde participaron más de 30 revistas chilenas y latinoamericanas. Entre los editores participantes estuvieron Gustavo Luis Moré de AAA (Revista Internacional de arquitectura y Cultura en el Gran Caribe. Republica Dominicana), Paulina Villalobos de CA (Ciudad y Arquitectura. Chile); Claudio Galeno de Cuadernos de Arquitectura (Chile), Blanca Paredes de Cuadernos de Arquitectura de Yucatán (México), Eliana Cárdenas de Arquitectura y Urbanismo (Cuba), José A. Choy – Orlando Indan de Boletín Docomomo (Cuba), Wilson Ribeiro – Ma. Cristina Schichi de Oculum Esaios (Brasil), Ramón Gutierrez de Revista DANA (Argentina), Juan Ignacio del Cueto de Bitácora-Arquitectura (México), Jorge Ramos de Revista AREA (Argentina), Hernan Ascui – Nicolás Sáez de Arquitecturas del Sur (Chile), Dra. Underlea Bruscato de Arquitectura Revista (Brasil), José Llano de ACT Plataforma Colaborativa (Chile) y Leandro Medrano de Revista PARC, estas tres últimas revistas electrónicas. Paralelamente se realizo una Jornada de Investigación en Arquitectura y Urbanismo patrocinada por el Programa Bicentenario de Ciencia y Tecnología del Gobierno de Chile, donde se plantearon estrategias y redes de colaboración entre distintos actores e instituciones latinoamericanas. El espíritu del SAL esta vivo y fue demostrado por el alto interés de participar y debatir sobre diversos temas en nuestra región y a través de la vigencia e integración de la producción arquitectónica latinoamericana, con la participación de nuevas generaciones de arquitectos e investigadores, con una visión renovada de la enseñanza y la realización profesional. El seminario concluyó con un viaje de los participantes del XII SAL a Chiloé para asistir a una conferencia del arquitecto Edward Rojas y conocer ejemplos relevantes de la arquitectura contemporánea e histórica de la isla.
La Arquitectura de Chile Independiente El jueves 15 de Noviembre se lanzo el libro “La Arquitectura de Chile Independiente” de Osvaldo Cáceres, arquitecto de reconocida trayectoria y fundador de la Escuela de la Universidad del Bío-Bío. El libro fue presentado en el Hall del Mural del Gobierno Regional de Concepción por su editor arquitecto Pablo Fuentes y el arquitecto Humberto Eliash. El lanzamiento del libro se enmarco como una de las actividades relevantes del XII Seminario de Arquitectura (XII SAL).
Un Aporte a Chile: Los encargados de presentar la obra de Cáceres fueron el editor de “La Arquitectura de Chile Independiente”, el arquitecto Pablo Fuentes, quien destaco algunos episodios relevantes en la vida de Cáceres que lo llevaron a plasmar esta creación. Por su parte Humberto Eliash, fue otro de los que manifestó su sentir. “Es el primer libro que se publica en Chile con la arquitectura completa del país, a diferencia de otros textos que son fragmentarios. Aquí el autor despliega sus dotes de historiador, crítico y de dibujante a mano alzada. Es un aporte a las nuevas generaciones” Diario el SUR sábado 17 de noviembre de 2007.
Este libro de particular historia demoro más de treinta años en ser una realidad, sin embargo para muchos estudios sobre arquitectura en Chile el manuscrito de este libro como su mismo autor han sido un referente significativo par escribir la historia arquitectura en Chile. Como es el caso de “Arquitectura y Modernidad en Chile / 1925-1965: una realidad múltiple” (1989) de Humberto Eliash y Manuel Moreno, referente obligado sobre Arquitectura Moderna en el país.
La Arquitectura de Chile Independiente Autor: Osvaldo Cáceres González Editor: Pablo Fuentes Ediciones Universidad del Bío-Bío Noviembre de 2007
El libro
se puede adquirir, desde el 15 de Diciembre, en la librería Metales
Pesados
PrefacioA lo largo de la historia, muchos autores han escrito libros notables en privación de libertad. Ese fue el caso de Cervantes, de Wilde, de Sade, etc. Este es otro caso. Osvaldo Cáceres González (1926) comenzó a escribir La Arquitectura de Chile Independiente el 14 de octubre de 1973 en la 4ª Comisaría de Carabineros de Concepción. Continuó durante los meses de noviembre, diciembre y enero de 1974 en el Campo de Prisioneros del Estadio Regional y terminó el libro en febrero, en la Cárcel de Concepción. Arquitecto titulado en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Chile (1951), fue detenido y puesto bajo arresto en octubre de 1973. Su delito: ser delegado de la Corporación de Mejoramiento Urbano, CORMU, del Ministerio de la Vivienda para la región del Bío-Bío. Agravantes: ser un entusiasta profesor universitario, fundador de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Técnica del Estado (UTE) en la sede de Concepción, un apasionado defensor social y, por supuesto, un izquierdista. No es fácil escribir sobre un arquitecto vehemente. No es fácil escribir sobre un arquitecto amante de la arquitectura. Tampoco es fácil escribir sobre un maestro y menos aún sobre el libro de un amigo. Como diletante en comparación a este cronista experto, pido excusas por la intromisión en la historia de este libro. La soledad, la desesperanza, acaso el miedo son apenas un esbozo de los motivos que Osvaldo Cáceres tuvo para comenzar a escribir, a veces sobre los papeles de las cajetillas de cigarros que los prisioneros tiraban al suelo, lo que hoy viene a ser la primera historia de la arquitectura en Chile. Una misión absurda, un trabajo insensato en la espera de la muerte. Como mínimo, una apuesta ciega. “Escribí para no volverme loco”, me dijo Cáceres alguna vez. Esto debió ser cierto tratándose de un prisionero torturado que intentaba pasar los días sin saber de su destino. Llegó al recinto, según relata en sus memorias, con la Biblia, las obras completas de Oscar Wilde y las de Shakespeare. Curiosa ironía, Wilde había escrito en 1895 De profundis. Epistola: Carcere et Vinculis en prisión, y Shakespeare varias obras como Ricardo II, donde el drama se desencadena precisamente en la cárcel. Cáceres pidió que le trajeran otros libros, porque había iniciado una serie de apuntes para sus clases de historia de la arquitectura en la UTE. De esa manera fue tejiendo tras los barrotes y delante de los fusiles la primera historia de la arquitectura chilena. Cáceres parecía en verdad un loco. Se leía todo lo que caía en sus manos, se gastaba los pocos lápices de pasta de sus compañeros de celda escribiendo a nadie, a nunca; en ese trance, pensaba a su familia, a sus amigos, a sus alumnos. A ellos dedica este libro. Estamos ante un documento profuso de pasión que tiene mucho de circunstancias y no poco de objeto. Fue puesto en limpio sobre unas láminas de papel diamante. Con la ayuda de alumnos de la escuela de arquitectura de la UTE, se hicieron dos copias empastadas. Uno de esos facsímiles circuló por muchos años de mano en mano. Lo utilizaron tesistas, seminaristas e investigadores de la arquitectura ávidos de encontrar nuevas fuentes. Hoy la Facultad de Arquitectura de la Universidad del Bío-Bío de Concepción, ex UTE, pone al alcance de arquitectos e investigadores y sobre todo de los alumnos de arquitectura chilenos un documento que, aparte de tener su propia historia, es un testimonio de la historia de la arquitectura en Chile. No estamos frente a la historia definitiva de la arquitectura chilena, no era el objetivo. Estamos solamente frente al primer documento, al texto primigenio, al vestigio fundador. Da que pensar el hecho de que la primera historia de la arquitectura en Chile haya sido escrita en la cárcel. Resulta curiosa, por decir lo menos, esta manera de tejer una historia tan desconocida para los propios arquitectos chilenos. Tal vez es la metáfora de que el debate sobre la arquitectura chilena se ha desarrollado hasta hoy entre cuatro paredes, alejado del público, apartado de la crítica. La labor de Cáceres como historiador de la arquitectura comenzó décadas antes del golpe. En enero de 1950, apareció en la revista Pro Arte “Estos 50 años”, una revisión de la historia de la arquitectura moderna de la primera mitad del siglo XX que, debido a la falta de fuentes, no incluía temas chilenos. Por entonces las pocas publicaciones que había sobre arquitectura chilena se ocupaban solamente de la arquitectura colonial y de la del siglo XIX. Años más tarde, en 1957, presentó en el “Seminario del Gran Santiago” un trabajo sobre el desarrollo urbano de la capital en el siglo XX, y en 1961 escribió un artículo sobre la arquitectura moderna en Chile para la II Convención del Colegio de Arquitectos en Valparaíso, que amplió para la III Convención, realizada en Concepción en 1963. Fueron los primeros estudios sobre la arquitectura moderna en Chile. Posteriormente, entre 1971 y 1972, confeccionó un listado de obras para el curso de historia de la arquitectura chilena que dictaba en la Escuela de Arquitectura de la UTE. A estas alturas ya tenía un primer borrador de su libro. Detenido en el Estadio Regional, Cáceres consiguió que le hicieran llegar ese texto a través del padre Camilo Vial y se puso a reescribirlo. Recibió además otros textos útiles para su trabajo, como La Arquitectura Chilena en el siglo XIX (1956), de Eugenio Pereira Salas, y el Nº 4 de la revista Aisthesis (1969), dedicado a la arquitectura en Chile. Hubo también detenidos, como los historiadores Jorge Hidalgo y Alejandro Witker y el abogado Julio Sau, que colaboraron con él aportando datos y comentarios. Cáceres, un amante del dibujo a mano alzada, incorporó al libro varios croquis que había hecho recorriendo obras, copió numerosas imágenes de textos ajenos e incluyó unos pocos dibujos de familiares y amigos. Los avances del trabajo abandonaban de vez en cuando la cárcel gracias al padre Vial, pues su destino al interior del centro de detención era naturalmente incierto. Los originales se guardaban y él recibía de vuelta una fotocopia. Consciente de lo difícil que se hacía la lectura de esos papeles debido a su mala letra, decidió pasarlo todo en limpio. En la Cárcel de Concepción, donde se encontró con Juana Gutiérrez, se las arregló para que le facilitaran un espacio que quedaba entre el sector de mujeres y el de hombres al fondo de un pasillo. Ahí ella le dictaba y él se esforzaba sobre un pequeño tablero (que aún conserva) en componer la letra. La obra de Cáceres se divide en dos partes. La primera cuenta una historia que va desde la época precolombina hasta 1973, saltando por encima del largo período colonial. En sus memorias, Cáceres justificó esta omisión diciendo que la historia de este período “ni estaba ni está bien estudiada todavía”, pero reconoce que también había una soterrada razón política, una más o menos consciente intención de protesta contra la catástrofe que azotaba al país, que el título deja entrever: La Arquitectura de Chile Independiente. Chile no había sido independiente durante la colonia y no lo era de nuevo después de septiembre del 73. La segunda parte de la obra lanza una mirada a la evolución del urbanismo en Chile y aporta una profusa bibliografía, una cronología de sucesos arquitectónicos nacionales e internacionales y varios anexos. A medida que el texto avanza, la perspectiva de Cáceres pierde distancia. El historiador pasa a ser un cronista de su tiempo. No sólo escribe sobre colegas y amigos, sino además sobre eventos claves para el desarrollo de la arquitectura chilena en la segunda mitad del siglo XX, en los que a él mismo le tocó participar. Lo que Cáceres nos ofrece entonces es un testimonio personal. Por ejemplo, cuando describe el papel que desempeñó la acción política y social de las instituciones del Estado en la intensa actividad arquitectónica de los años 60 y 70. 33 años tardó este libro en ver la luz. Hasta la fecha, nadie se había interesado por editarlo y reivindicarlo. Nuestro trabajo en este sentido ha querido restaurar un texto sin duda afectado por las circunstancias tan especiales en que fue escrito, para que llegue lo mejor posible a los aficionados, amantes y estudiosos de la arquitectura. En lo esencial, hemos clarificado o corregido algunas afirmaciones y colocado una serie de notas al pie de página que complementan las informaciones entregadas por el autor. Como todo escritor, Cáceres es un heredero de muchas figuras. Enrique Gebhard, Waldo Parraguez, Tibor Weiner (y a través suyo, Hannes Meyer), Abraham Schapira, Santiago Aguirre, Alejandro Rodríguez, en fin, toda una tropa de locos por la arquitectura, toda una banda de amantes insatisfechos, de un modo u otro, lo respaldan. No nos queda más que reconocer al colega, admirar al cronista y abrazar al amigo. Felicitaciones, Osvaldo Cáceres. He aquí, por fin, tu libro. Pablo Fuentes Hernández Arquitecto Concepción, mayo de 2007
Encuentro y exhibición de Revistas de Arquitectura Otro de los eventos en el marco del SAL fue el Encuentro de Revistas de Arquitectura donde participaron más de 30 revistas chilenas y latinoamericanas. Entre los editores participantes estuvieron Gustavo Luis Moré de AAA (Revista Internacional de arquitectura y Cultura en el Gran Caribe. Republica Dominicana), Paulina Villalobos de CA (Ciudad y Arquitectura. Chile); Claudio Galeno de Cuadernos de Arquitectura (Chile), Blanca Paredes de Cuadernos de Arquitectura de Yucatán (México), Eliana Cárdenas de Arquitectura y Urbanismo (Cuba), José A. Choy – Orlando Indan de Boletín Docomomo (Cuba), Wilson Ribeiro – Ma. Cristina Schichi de Oculum Esaios (Brasil), Ramón Gutierrez de Revista DANA (Argentina), Juan Ignacio del Cueto de Bitácora-Arquitectura (México), Jorge Ramos de Revista AREA (Argentina), Hernan Ascui – Nicolás Sáez de Arquitecturas del Sur (Chile), Roberto Lira de Urbano (Chile), Dra. Underlea Bruscazo de Arquitectura Revista (Brasil), José Llano de ACT Plataforma Colaborativa (Chile) y Leandro Medrano de Revista PARC, estas tres últimas revistas electrónicas. Organizado por Hernán Ascui y Nicolás Sáez además contemplo una exhibición de las revistas en el Gobierno Regional. En el marco del encuentro se lanzo el número 33 de la revista Arquitecturas del Sur (AS) “Ciudad y Agua”. La revista presenta una edición especial sobre la inundación que sufrió la ciudad de Concepción el año 2006. La que a través de una cruda recopilación fotográfica, no nos deja ajenos a la realidad de una ciudad siempre expuesta a catástrofes naturales y que parece siempre olvidar. Los artículos en torno a la temática plantean los riesgos y desafíos de coexistir con este elemento como una realidad global y local y en el caso particular de Concepción, cuidad sureña, lluviosa y entre aguas, asumir la responsabilidad que tenemos con nuestra condición geográfica. Articulos: Agua, territorios y ciudades sustentables Iván Cartes Agua y ciudad Carolina Maturana Agua y experiencia espiritual Caroline Alder Ciudad y riesgos naturales Claudia Vidal y Scarlet Martel Aguas contemporáneas Underlea Bruscato Los paisajes del agua Ma. Dolores Muñoz, Leonardo Pérez y Rodrigo Sanhueza
Carlos Martner recibe PREMIO AMERICA
En el marco de la versión XII de los SEMINARIOS DE ARQUITECTURA LATINOAMERICANA (XII SAL) realizado en Concepción Chile entre el 12 y el 15 de noviembre 2007 el Comité organizador ha otorgado el Premio América en la categoría diseño arquitectónico al arquitecto chileno Carlos Martner por considerar que su trayectoria representa fielmente el espíritu que anima los SAL y es lo suficientemente destacada en el ámbito de la arquitectura y el paisajismo. Su obra es un referente para todos los arquitectos latinoamericanos por su sensibilidad con el paisaje y la identificación con la gente y los lugares donde han sido emplazadas. Carlos Martner nació en Santiago de Chile en 1926 y estudió arquitectura en la Universidad de Chile titulándose en 1954. Trabajó como arquitecto y fue profesor durante varios años en la misma Universidad. Después del golpe militar en 1973 se exilió en México donde permaneció 15 años trabajando como arquitecto y enseñando en la UAM- Xochimilco hasta que regresa a Chile cuando retorna el gobierno democrático. Como arquitecto diseñador, su obra se ha desarrollado principalmente en la relación entre paisajismo y arquitectura. Ha realizado varios parques y edificios de carácter público. Ejemplos de esto son las piscinas Tupahue y Antilén en el Parque metropolitano de Santiago, el parque Bernardo O Higgins en Chillán. Además realizó el Parque Mapocho poniente y el Parque Violeta Parra y las obras arquitectónicas de los embalses Puclaro y Santa Juana en el norte de Chile. Ha obtenido diversos premios nacionales y extranjeros en concursos de arquitectura y pintura. Actualmente desarrolla algunos proyectos de parques urbanos en Santiago y Concón. Actualmente dicta clases de Taller en la Universidad Tecnológica Metropolitana de Santiago de Chile. Su obra ha sido publicada en innumerables libros y revistas tales como “Arquitectura y Modernidad en Chile 1925-1965” (Manuel Moreno y Humberto Eliash publicado en el año 1989), revista Auca, revista ARQ, Cuaderno de arquitectura de España y L ‘architecture d’au jour d’hui. La Universidad de Chile publico el año 2003 el libro “Carlos Martner arquitectura y paisaje”. El año 2005 la revista Landscape architecture de la American Society of Landscape Architects la más importante de su tipo en los EEUU dedicó un extenso articulo sobre su obra. Texto y fotografía enviado por Humberto Eliash
PREMIO AMERICA En el tercer Seminario de Arquitectura Latinoamericana realizado en TLAXCALA (México) en 1987 fue otorgado, por primera vez, el Premio América con la finalidad de reconocer a quienes se habían distinguido en el ejercicio profesional de la arquitectura y a quienes lo habían hecho en la investigación histórico, la critica , la teoría y la preservación del patrimonio arquitectónico del continente. Se partía de las premisa de reconocer en vida a quienes expresaban una obra y un pensamiento comprometido con América Latina y que a la vez testimoniaban una trayectoria consecuente y de calidad que pudiera servir de referencia a las nuevas generaciones de arquitectos. Fue así que esta distinción resultó otorgada hasta la fecha a: Luis Barragán (México), Marina Waisman (Argentina), Fernando Castillo (Chile), Víctor Pimentel (Perú), Eladio Dieste (Uruguay), Gabriel Guarda (Chile), Lucio Costa (Brasil), Ramón Gútierrez (Argentina), Rogelio Salmona (Colombia), Mariano Arana (Uruguay), Silvia Arango (Colombia), Carlos Mijares (México).
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