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Edificio Bioclimático de ENAP en Punta Arenas: Principios fundadores del
proyecto
Por Patricio Gross, arquitecto, Presidente del Colegio de Arquitectos de
Chile y socio de Gross Arquitectos.
Al abordar el Concurso Público de Arquitectura convocado por ENAP para
sus oficinas administrativas, consideramos como una premisa básica
que este proyecto era la oportunidad de hacer un edificio decididamente
bioclimático y así contribuir a fortalecer y renovar la imagen
institucional de una empresa clave en la temática energética del país y
arraigada en el desarrollo histórico de Magallanes.
Para ello se optó por la reinterpretación de medios pasivos
tradicionales que apuntaran a una optimización de los recursos y a una
mucha mayor eficiencia energética de la que normalmente dan cuenta los
edificios convencionales.
El edificio consiste en un cuerpo de oficinas de tres plantas libres,
con un núcleo central, construido dentro de un invernadero. Éste genera
un microclima que permite aumentar la temperatura base, aislar el
edificio interior y tomar aire templado para la calefacción, generando
un ahorro energético de un 32%. El cuerpo interior de las oficinas
podría ser sólo un edificio en sí mismo, pero el ahorro del gasto
energético en calefacción significa que en 18 años se compense el mayor
costo del cuerpo del invernadero. Ello sin evaluar externalidades
negativas debido a los mayores aportes a la contaminación general y con
un precio del petróleo de US$70 por barril a la fecha del estudio y sin
considerar la baja sensación térmica causada por los fuertes y
constantes vientos de la zona. En verano el edifico se ventila mediante
ventanas mecanizadas en el zócalo y en la cumbrera que al abrirse
generan un efecto chimenea que enfría al edificio.
El sistema de doble piel de vidrio es ampliamente conocido. En este caso
se innova separándolo del cuerpo interior. El invernadero no es paralelo
a éste, creando espacios intersticiales singulares, lugares semi-exteriores
protegidos que toman la forma de un jardín de invierno, del hall y de
las circulaciones verticales. Éstos bolsones de aire templado se ubican
al norte y al poniente del edificio para maximizar el aporte solar,
actuando como prismas captadores de sol que descomprimen los espacios
interiores y los extienden al exterior.
El edifico está emplazado en la Avenida-Parque Presidente Bulnes, un
gran eje de acceso a la ciudad. Se plantea como un hito dentro de la
secuencia Club Hípico, Universidad de Magallanes, Parque Don Bosco,
Monumento al Ovejero y Cementerio. Se hace cargo de la escala urbana
dando la mayor longitud hacia la avenida, generando una fachada rotunda,
y dialogando en su altura con los cipreses matemáticamente podados del
parque. Los ligeros pliegues de la fachada muestran reflejos cambiantes
y secuenciados del parque.
Programa
El programa se organiza en 4 niveles. El acceso cotidiano es por la
calle Capitán Guillermos y por el interior de la manzana, donde se
ubican los estacionamientos. En el primer piso, se localiza el programa
público: salas de reunión y sala de conferencia, que se abre al jardín
de invierno que además actúa como foyer. Es el nivel de interacción de
la empresa con la ciudad. En el segundo y tercer piso, grandes naves
libres de pilares, eficientes y flexibles con un núcleo central de
escaleras, ascensor y baños, acogen a los servicios administrativos. El
cuarto piso bajo el techo alberga los archivos y la sala de máquinas.
Materialidad
El cuerpo de oficinas es una estructura de muros de hormigón armado con
losas colaborantes sobre vigas de acero. Ésta estructura va aislada al
exterior mediante lana de vidrio y placas de madera y las ventanas son
todas de doble vidrio, lo que aumenta la inercia térmica. Los elementos
del programa que no se usan permanentemente, y que por lo tanto no están
siempre calefaccionados, no tienen aislación exterior y permanecen en
hormigón bruto.
El cuerpo de invernadero tiene una estructura de acero apoyada en el
cuerpo del hormigón armado y vidrios laminados, pegados borde a borde al
exterior de una subestructura de aluminio. Para evitar desprendimientos
debido al viento, a cada vidrio se le agregaron cuatro refuerzos
mecánicos consistentes en perfiles L de aluminio de distintos largos, lo
que acentúa los juegos de reflejos y transparencias de las fachadas.
Ficha Técnica
Arquitectos:
Patricio Gross, Harley Benavente, Alberto Contesse, Cristóbal Cross.
Imágenes: Gentileza Gross Arquitectos y Colegio de Arquitectos de Chile.
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