ANITA
Fue una ceremonia conmovedora la que tuvo
lugar el Viernes 5 de Agosto en un
colmado
auditorio del edificio de la Telefónica, ocasión en
la cual Anita recibió el premio Alberto
Risopatrón,
[1]
concedido
por el
Directorio Nacional de la Orden,
en
virtud de su destacada acción gremial y
colaboración con el Colegio de Arquitectos
de Chile.
El acto mantuvo el formato tradicional que
marca la fecha de nuestros aniversarios.
Comenzó con
una intervención del actual
presidente del Directorio Nacional,
arquitecto Luis Eduardo Bresciani, que
reseñó las perspectivas trazadas por la
institución para el próximo período.
A continuación, se tomó
juramento
a los nuevos colegiados, prosiguiendo en
seguida con la entrega de diplomas como
miembros vitalicios a quienes han cumplido
35 años desde su inscripción en el Colegio y
en seguida con aquellos que han enterado 50
años, los cuales
pasan a ser miembros de honor de la
institución. Entre estos, cabe figuró
nuestro querido amigo José Covácevich, que
subió al escenario a recibir su diploma
junto con otros colegas, todos luciendo sus
blancas canas, mientras se prodigaban
cálidos abrazos de reencuentro.
La ceremonia prosiguió con la entrega de los
premios que concede el Colegio cada año, a
quienes se destacan en diferentes campos de
nuestro oficio. Se otorgaron las siguientes
distinciones:
Premio Fermín Vivaceta,
otorgado a la colega Vicky Rojas, por su
destacada labor en el ámbito de la
tecnología.
Premio Sergio Larraín García Moreno,
al venerable profesor de la UC, Manuel Casanueva, por su
importante trayectoria académica.
Premio Alfredo Johnson,
al colega Jaime Márquez, ejerciendo durante
largos años como asesor urbanístico de la Municipalidad de Providencia, distinguido por su
labor como funcionario público o municipal.
Premio Promoción Joven,
a Mario Marchant, distinción entregada al
colegiado menor de 35 años, cuya labor
constituya un ejemplo para los arquitectos
de su generación.
Premio Manuel Moreno,
al colega Juan Benavides, por su labor en la
valoración del patrimonio arquitectónico
nacional.
Todos fueron distinguidos con un aplauso
caluroso a medida que subían al escenario a
recibir los diplomas
que
les eran entregados por algunos de los
miembros del Directorio.
Llegó el turno de Anita, y se produjo un
momento de gran emotividad.
El Directorio había solicitado al
colega Nelson Morgado para hacerle entrega
de su diploma.
Nelson fue alumno nuestro en la Escuela de Arquitectura y
hemos guardado con él lazos estrechos de
respeto y amistad
que se mantuvieron incluso durante
los años del exilio.
Al anunciar el locutor
la distinción otorgada a Anita, se
produjo un hecho singular: Nelson se acercó
al micrófono y dijo con voz quebrada:
“esto
es lo más lindo que he hecho en mi vida”
Bajó enseguida a la platea, donde ocupábamos
asiento en la primera fila y se inclinó para
congratular a nuestra dulce esposa y darle
su diploma.
Surgió un aplauso prolongado que los
asistentes coronaron
poniéndose de pié.
Imposible contener las lágrimas
mientras Anita sonreía apacible mientras
recibía el merecido homenaje rendido por
sus pares.
Con Anita hemos tenido el siguiente dicho:
“Uno
cosecha en la vida lo que siembra”.
Anita no tuvo una vida fácil, pero
jamás anidó en ella el resentimiento o la
envidia. Solo sembró el amor, la solidaridad
y la consecuencia política y profesional.
Los asistentes al acto aniversario la
reconocieron prodigándole una sentida
ovación.
Nuestra hija Alicia celebrando la distinción
conferida a su madre.
Agradecemos al Directorio
Nacional del Colegio por esta importante
distinción.
También agradecemos a las leales colegas que
acompañaron a Anita durante tantos años en la Comisión de Derechos
Humanos y Ciudadanos de nuestro Colegio y
que fueron las promotoras de su postulación
a este premio.
Agradecemos a tantos familiares, colegas y
amigos que concurrieron especialmente, a fin
de testimoniarle a Anita, su afecto y su
reconocimiento.
Finalmente agradecemos a
Mariana
Ballacey, eficiente Secretaria Ejecutiva del
Colegio de Arquitectos, por haber allanado t
los obstáculos que podían dificultar el
acceso de Anita a la ceremonia.
Anita acompañada de su hermano Pedro
Maldonado y su prima Myriam Zemelman
Nos acompañan nuestro gran amigo y compañero
desde el legendario Instituto Nacional, el
escritor José Miguel Varas, el colega Nelson
Morgado, y nuestra hija Alicia Lawner.
Un abrazo para todos ustedes más afectuoso
que de costumbre,
Miguel Lawner.
Fotos gentileza del Lucho Vera y de nuestra
nieta Manuela Piña.
[1]
Alberto
Risopatrón,
fue el
primer
presidente
del Colegio
de
Arquitectos
de Chile,
fundado el 4
de Agosto de
1942.
Risopatrón
tuvo una
larga
carrera como
funcionario
público
ejerciendo
el cargo de
Director de
Arquitectura
del MOP. Su
obra de
diseño más
importante
fue
el
Casino de
Viña del
Mar,
edificio
construido
en 1931.
Nosotros,
BEL
Arquitectos,
tuvimos el
privilegio
de conocerlo
en 1959, ya
que el
presidió el
Jurado que
nos otorgó
el Primer
Premio en el
concurso de
anteproyectos
para la Población Abate
Molina en
Talca. Con
motivo de la
ceremonia de
premiación,
dialogó
largamente
con
nosotros,
aconsejándonos
para la
realización
del proyecto
definitivo.
|